25 jinetes llegaron hasta el Monumento de Los Colonizadores para participar de la cabalgata. Los niños mostraron su creatividad con el diseño de sus ejemplares. Felicidad.
Ricardo Patiño
Redactor/El Pregonero
Manizales
10:20 de la mañana. La niebla está baja sobre el Monumento de Los Colonizadores. El sol nada que sale, pero la gente mira hacia el cielo en señal de súplica. El tráfico es constante, algunos conductores pitan, mientras que otros dejan el volante por un momento para saludar a los pequeños que alistan sus caballos. La chirimía de la Corporación Rafael Pombo entra en función, lo que hace que los jinetes se pongan el sombrero y el poncho.
Una niña dice: “agente de tránsito, estamos listos”, por lo que el oficial alza la mano y parquea su moto para obstaculizar el paso de los vehículos.
De inmediato, los 25 caballistas se apoderan de la vía. Los 'pelaos' saben que con las dos filas indias la gente podrá apreciar el estilo de sus ejemplares.
Una mujer con la mejor pinta para la ocasión, pantalón de jean, blusa roja escotada y botas café, toma la vocería: ”abran espacio para que los animales no se pongan briosos y de pronto comiencen a lanzar patadas”, el hecho produce carcajadas entre los asistentes.
Ahora sí, como dijo una señora que con dos cámaras fotográficas a bordo no quiere perderse ningún detalle: “Comiencen pues antes de que llueva”.
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